El último amanecer

Camino a mi universidad, día tras día, me topaba con un ciego que pedía limosna afuera de una estación de Metro. Por años lo miré al pasar, y de vez en cuando le daba una moneda. Hasta que un día me acerqué a él y lo conocí.
Este texto es el resultado de esa conversación. Así comienza.
El último amanecer (y el ocaso eterno)
Para Juan no existe el amanecer. Sus días son eternamente negros. Y su vida se aferra a un par de monedas que cascabelean dentro de un vaso. Mientras, sus ojos bailan tratando de llamar la atención de un mundo que es aún más ciego que él.
Lee el texto completo aquí.


Hace poco que llegué a este blog. Luego de leer algunos posteos quise saber quién es Tomás Pollak, entonces hice click en “personal” y supe un poco más de tí. Ahora, hoy más precisamente (23/08/07), leí tu última publicación y me asombré. “Acción”, esa palabra va a quedar en mi mente por unos cuantos días, va a encerrar una definición más allá de la literal, y es la que expresaste en “El Mundo 2.0″. Quizás te estes haciendo la misma pregunta que yo, qué hago comentando tu última publicación aquí? Bueno, es que volví a sentir la necesidad de conocer aún más de tí y, tras un breve recorrido por “galería” y “proyectos”, aquí quedé… leyendo esta narración. La verdad, me gusto mucho (me conmovió) y me mostró que tu versatilidad es mayor de lo que pensaba.
Tu forma de escribir y la manera en la que te expresas tan claramente, hace que me pregunte si algún día podré hacerlo igual que tú. (yo recién empiezo en esto de los blogs, y la verdad que transmitir mis pensamientos me esta resultando un tanto difícil, sobre todo porque tengo lectores! Leí un par de veces tu posteo aquel “Como tener un blog y no morir en el intento”)
Dejo mis saludos y me voy, es tarde (en Argentina ya es medianoche) y debo levantarme temprano para comenzar con mi rutina diaria. Sé que volveré por más…
[Me estoy preguntando si algún día leerás ésto]
¡Suerte con todos tus proyectos!
Un abrazo.